Andrés Héctor Carvallo Acosta

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Período de gobierno - República del Paraguay: 9 de enero de 1902
25 de noviembre de 1902
Predecesor: Emilio Aceval
Sucesor: Juan A. Escurra
Fecha de nacimiento: 8 de noviembre de 1862
Lugar de nacimiento: Asunción
Fecha de fallecimiento: 16 de agosto de 1934
Lugar de fallecimiento: Asunción
Profesión: Político

Andrés Héctor Carvallo Acosta fue un presidente de Paraguay de principio del siglo XX, así como uno de los fundadores del Partido Colorado.

Tabla de contenidos

[editar] Su vida

Nació en la ciudad de Asunción el 8 de noviembre de 1862. Fue hijo de la señora Saturnina Acosta, casada con un chileno, el señor Emeterio Carvallo, quien noblemente le dio su apellido. La familia de Héctor Carvallo tenía su casa ubicada sobre la actual avenida Artigas y vía férrea. En 1870 era alumno de la escuela primaria de su querida ciudad. Sus estudios secundarios los realizó en el Colegio Nacional de la Capital. Falleció en Asunción, ya a una avanzada edad, el 16 de agosto 1934. En plena Guerra del Chaco.

[editar] Su gobierno

Tras la renuncia de Don Emilio Aceval, Héctor Carvallo pasó a ser presidente provisional de la República desde el 9 de enero 1902 y hasta el 25 de noviembre de ese mismo año. Fue su vicepresidente el doctor Manuel Domínguez y su gabinete lo constituyó con los siguientes caballeros: Fulgencio R. Moreno, en Hacienda; Eduardo Fleitas, en Interior; José Irala, en Justicia, Culto e Instrucción Pública; el coronel Antonio Cáceres, en Guerra y Marina y el doctor Pedro. P. Peña, en Relaciones Exteriores. A pesar de su breve permanencia en el gobierno, Carballo cumplió una destacada y valorada gestión.

Durante el período de su administración, entre otras obras de gobierno, se llevó adelante la fijación del ejido de las localidades de San Bernardino, Bella Vista, Villa Ygatimí, Paso de Patria, Yegros, Iturbe y Escobar; se agilizó varios préstamos para pequeños agricultores para la cosecha de algodón; se terminó el censo ganadero con un total de tres millones de cabezas de ganado vacuno, equino y caballar; se realizó también, el censo de alumnos en las escuelas primarias , que dio como resultado un total de 25.247 alumnos y se estableció el descanso dominical y la institución de los días feriados oficiales. Así también se consiguió dominar la influencia de los "egusquicistas", llegando a dominar nuevamente en el escenario político el bando opuesto, el "caballerista".

En el mes de agosto de 1902, se autorizó la emisión de 300.000 pesos en monedas de níquel., que en la plaza cambiaria eran conocidas como níquel león. El 24 de ese mes y año, falleció el ex presidente General Juan Bautista Egusquiza, a este ilustre militar se le rindió los honores correspondientes.

Carvallo visitó personalmente todas las escuelas de la capital. Y en compañía del Ministro de Instrucción Pública, José Irala, llegó hasta numerosas localidades del interior.

[editar] Final de gobierno con honores

La soleada mañana del 25 de noviembre del año 1902, Carvallo entregó el poder en manos del coronel Juan Antonio Escurra. Asunción se vistió de fiesta. La ciudadanía aplaudía y, sacudiendo pañuelos rojos, saludaba sonriente al carruaje tirado por bellos caballos blancos que conducían al presidente Carvallo. Éste realizó un breve discurso que decía lo siguiente: "Señor Presidente: en este momento cumplo el deber de transmitiros, el mando supremo de la república, al que habéis sido elevado por el voto unánime de la nación". Escurra contestó: "Pienso amoldar mis actos a la Constitución y a las leyes, siguiendo vuestro ejemplo. En nombre de la patria, a mi vez os agradezco los servicios que le habéis prestado". Luego se sirvió copas de fino champagne en el solemne Salón Dorado. El doctor Itibere de Cunha, decano del cuerpo diplomático y embajador del Brasil, elevó su copa con emoción y brindó por el Paraguay enalteciendo su grandeza, dio su aliento y expresó su confianza hacia el Presidente y el nuevo Gobierno que en ese día se iniciaba.

Sobre la calle Buenos Aires desfilaron el batallón Nº 2, de Caballería al mando del teniente coronel Estanislao Mieres y al final, el Cuerpo de Guardia Civil. La ciudad estaba bellamente adornada, las calles Constitución, Villarrica, 25 de Noviembre y 14 de Mayo tenían arcos de flores y follajes que fueron colocadas por la Municipalidad que cuidó hasta el más mínimo detalle para aquel importante acontecimiento. Los edificios públicos como la Casa Blanca, la mansión de Pintos de la calle Villarrica y la de Marcos Quaranta, fueron iluminados con importantes faroles que daban el toque final a esa noche tan especial.

Más de 10.000 personas llenaron las plazas Constitución y de Armas, además de los corredores del correo y la azotea del Congreso para apreciar el espectáculo de radiantes fuegos artificiales, mientras la banda militar del Cuerpo de Guarnición y la de los Salesianos ejecutaban alegres polcas paraguayas, entre otras piezas musicales que alegraban el ambiente, la despedida de un gobierno y el inicio de otro, lleno de expectativas y sueños patrióticos. Festivo, así fue el día en que Héctor Carvallo se despidió del poder. Esto era un claro ejemplo de que la ciudadanía paraguaya había aprobado el acertado trabajo realizado durante su gobierno.

[editar] Trayectoria política

Muy joven llegó a ser Diputado y ocupó el cargo de presidente del Senado de la nación. Fue uno de los fundadores de la Asociación Nacional Republicana (Partido Colorado), y a raíz de esto ocupó importantes cargos en la administración pública de nuestro país. Fue electo vicepresidente en el octavo período de 1898-1902, durante el gobierno del Presidente Emilio Aceval. Tuvo una importante participación en el Congreso, especialmente en la ley que intercedía en el aumento de los recursos para la educación primaria.

[editar] La voz de aliento

Cuando se inició la Guerra del Chaco, Carvallo acudía todos los días al puerto de Asunción para alentar a los valientes soldados paraguayos que iban a luchar por su país y a dar la vida si las circunstancias así lo requerían. Se lo recuerda con admiración y agradecimiento, ya que en esos aterradores momentos era ese hombre que elevaba y sacudía los brazos cuando partían las cañoneras rumbo a aquel espeluznante terreno cubierto de pólvora, en busca de la ansiada victoria. Era aquel anciano que hablaba de la valentía del general Díaz, recordaba la lucha de Curupayty, se expresaba con sabiduría y repetía en voz alta "Nuestro lema será siempre: Vencer o Morir".


Predecesor:
Emilio Aceval 1898-1902
Presidente de Paraguay Héctor Carvallo
Enero- 1902-Noviembre- 1902
Sucesor:
Juan A. Escurra 1902-1904


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